Cambio de vida
Luego de estar durante trece años en la misma institucion academica, el momento de graduarme y comenzar la universidad me parecia maravilloso y temeroso a la misma vez. The Episcopal Cathedral School ubicada en Santurce habia sido mi segundo hogar por mas de la mitad de mi vida. Con menos de 350 estudiantes de kinder a cuarto ano, la escuela habia sido responsable por ensenarme todo lo academico que se hoy. Irme de ella y poner en practica todas mis enseñanzas componia un reto para mi.
Pero me gradue y logre entrar a la institucion que me habia puesto como meta: La Universidad de Puerto Rico, Recinto de Rio Piedras. Mis dos padres habian completado su grado de bachiderato en esta misma universidad asi que ambos estaban muy orgullosos de que yo fuera ha estudiar en su "alma mater". Yo sin embargo, habian entrado ahi porque mis padres me habian convencido de que esa institucion era la mejor en todo el pais. Habia hecho feliz a mi madre quien ahora tendria mi compania al cantar "Cantemos unidos, el himno de...".
Luego de esperar tranquila durante todo mi verano, porque honestamente no estaba nada de ansiosa, llego el primer dia de clases. Habia recibido ya todo tipo de consejos acerca de como ir vestida, que cosas no decir, a los sitios donde no debia ir; todo para evitar los ataques de los que no eran Prepa. Tenia puesto un mahon, una camisa fresca para el calor y unas tennis. Llevaba una mochila con una libreta y un lapiz. Me sentia como Elle el primer dia en Yale Law en la pelicula Legally Blonde (los que saben de la pelicula me entenderan).
Fui a todas mis clases del dia y gracias a Dios no me equivoque de salon. Por la tarde en mi casa me senti triste. Paso una semana asi y mis sentimientos empeoraban. Me sentia sola, perdida y desubicada. No pensaba que esto me fuera a pasar. Yo no tengo problemas socializando pero el recinto era tan grande que no encontraba a la gente. Era una semana que llevaba comiendo sola en el ambiente frio del Centro de Estudiantes.
Hasta la luz y temperatura de los dias era triste. Llovia todos los dias y las nubes grises tapaban el sol, eliminando la claridad del cielo. Era todo reflejo de como yo me sentia.
Mi novio, quien comenzaba su primer año tambien, estaban en la UPR de Bayamon. Sin embargo a el, le iba de maravilla. Ya tenia un grupo de amistades, que hasta habian intercambiado telefonos y emails. Estaba contenta de verlo a el feliz, pero envidiaba de forma bonita, no negativa, la forma en que el se sentia ya tan comodo en su ambiente. El me decia que eso me pasaba por irme a la UPI; el me decia: "eso es un revulú" y "yo te lo dije". Y es cierto, habia mucha gente que me habia hablado muy mal del la UPR pero no habia insistido en ir.

Norenid dijo
Me pasó lo mismo que a ti Michelle. Lo único que yo estoy en mi segundo año ahora.
21 Octubre 2005 | 07:06 PM